Alfredo
Alfredo Enrique Umaña, Affiliate Consultant

Recientemente, varios clientes en forma directa o indirecta me han dicho, ¿Y ahora qué hacemos?, las cosas se nos han salido de las manos y no sabemos cómo manejarlas”. En algunos casos los colaboradores muestran desinterés, en otros casos sus comportamientos están afectando la reputación y los resultados de la empresa.

En cada caso, la situación no se dio de la noche a la mañana, fue la acumulación de “cosas que no se hicieron” o “cosas que se dejaron pasar”. Cierto, hay factores externos que afectan, pero esos son inevitables y lo que a nosotros nos corresponde es gobernar aquello sobre lo que sí tenemos la posibilidad de actuar.

Hay al menos tres aspectos que tenemos que revisar y sobre las cuales tenemos que actuar para regresar de la anarquía al gobierno corporativo u organizacional:

1.     Todo el mundo debe saber a quién tiene que responder: No se vale no tener jefe, no se vale que el jefe no actúe como jefe, no se vale que el colaborador no respete al jefe, no se vale que no exista una línea de autoridad clara en el organigrama y en la vida real. ¿Cada uno de sus colaboradores tiene a quién rendirle cuentas? ¿Están los jefes pidiendo cuentas?

2.     Todo el mundo debe saber sobre qué va a responder: No se vale que las personas no sepan qué se espera de ellos, no se vale que no comuniquemos el comportamiento que se espera y el que no se acepta, no se vale que no se sepa qué es hacer las cosas bien y qué es hacer las cosas mal. ¿Tenemos código de ética y conducta escrito? ¿Cuenta cada colaborador con una clara descripción de su puesto?

3.     Todo el mundo debe saber qué va a pasar si no responde: El gobierno efectivo requiere revisión y consecuencias, no se vale que la gente no sepa cuándo y cómo se va a revisar, no se vale que los colaboradores no sepan lo que corresponderá si hacen las cosas bien y qué va a pasar si no se hacen bien. ¿Revisa usted el cumplimiento periódicamente? ¿Hay recompensas si las cosas se hacen bien? ¿Hay consecuencias por no hacer las cosas bien?

Nótese el énfasis en todo el mundo, desde la Junta Directiva hasta el personal de apoyo, las excepciones erosionan el gobierno .  Así como no se pierde de la noche a la mañana, el gobierno no se construye rápidamente, lo importante es fortalecerlo o empezar a recuperarlo ya.


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